No sin mi perro: apartamentos vacacionales en Mallorca

original (2)Que el mercado turístico está evolucionando es algo que ya nadie discute. Primero fueron las compañías de bajo coste las que democratizaron eso de viajar y ahora son las páginas de alquiler vacacional las que se desmarcan de los alojamientos tradicionales. Nunca antes había sido tan fácil encontrar exactamente lo que buscamos entre una inmensa oferta y a un solo click. ¿Y qué es lo que buscamos nosotros? ¡Un alojamiento en el que nuestro perro sea bienvenido, claro! Pues mientras los hoteles se ponen las pilas en este tema (colleja de nuestra partea la mayoría), os proponemos un plan B de la mano de HundredRooms.

HundredRooms es un metabuscador de apartamentos y casas vacacionales que rastrea los principales portales de alquiler turístico (como Airbnb o Homeaway, por ejemplo) ofreciendo así el mejor precio para el destino elegido y ahorrándonos el tiempo de comparar las ofertas de cada web. Así que si tenéis pensado viajar a Mallorca con vuestro perro, ya no tenéis excusa para no venir a vernos 😉

Y es que funcionamiento de la web es muy sencillo. Elegimos el lugar que queremos visitar, las fechas, el número de personas y buscamos, sin olvidarnos del paso más importante: filtrar los alojamientos que admiten mascotas. Aparecerán un montón de casas, desde céntricos apartamentos hasta enormes chalets en la playa, con un amplio abanico de precios desde los venitipocos euros por noche.

Ventajas sobre los hoteles

original (3)Cuando se viaja con perros lo más importante es la comodidad. A veces es complicado estar a gusto si tenemos que compatibilizar las normas y horarios de los establecimientos clásicos con las rutinas de nuestra mascota. Incluso en los hoteles que admiten perros, suelen tener restringido el acceso a las zonas comunes por lo que en realidad sólo puede estar en la habitación. Alquilar una casa sólo para nosotros nos permite compartir todos los espacios con nuestro can, así como entrar y salir libremente sin preocuparnos por molestar a otros huéspedes. Y si tenemos que dejarlo solo para visitar algún lugar no perruno, ¡seguro que se queda más tranquilo en una casa! Podemos llevarle su camita y sus cosas, dejarle explorar a su aire y enseguida reconocerá su hogar de veraneo y nos esperará echando una cabezadita 🙂

Y vosotros, ¿habéis utilizado alguna vez este tipo de alojamiento?