Cascadas y pozas sobre el valle de Sóller: el barranco de Biniaraix

biniaraix5Aunque ya tenemos aquí el calorcito primaveral, hace pocos días todavía estaba lloviendo en la isla así que es el mejor momento para hacer una de las excursiones más famosas y espectaculares de Mallorca: la que recorre el barranco de Biniaraix. El camino, todo empedrado, es una obra de arte de la ingeniería civil que permite que podamos subir a la montaña por una zigzagueante escalinata mientras a nuestro lado corre el agua por el torrente y salta formando pequeñas pozas y cascadas. Una maravilla que se puede ver en muy poquitos sitios de la roqueta y dónde nuestros perros podrán disfrutar de un refrescante chapuzón. Además, este es el mejor momento para calzarse las botas y conocerla, todavía hay mucha agua (que no durará demasiado) y el valle está espectacular. Naranjos y limoneros cuajados de fruta, prados de color verde rabioso salpicados de flores y el encanto de dos de los pueblos más famosos y bonitos de Mallorca en los alrededores: Sóller y Fornalutx, amén del menos conocido Biniaraix. Así que os proponemos ascender por las faldas del Ofre, disfrutar del paisaje y a la vuelta, parar a “repostar” en cualquiera de estas poblaciones ¡que con tanta escalera seguro que os ganáis una caña bien fresquita!

Cómo llegar

barranc1Para llegar al punto de partida de la ruta debemos llegar hasta Sóller y una vez allí, en la rotonda de entrada, dirigirnos hacia el centro del pueblo en dónde encontraremos carteles que nos irán indicando hasta llegar a Biniaraix. Seguiremos por la calle Sant Josep hasta llegar a una pequeña bifurcación: a mano izquierda comienza el término municipal de Fornalutx y recto, encontramos un antiguo lavadero y el cartel de nuestro camino: GR221 Barranc de Biniaraix. Si hay sitio (sólo caben 3 ó 4 coches) aparcaremos ahí mismo. Si no, nos tocará buscar dónde dejar el coche por las callejuelas cercanas.

Ruta

biniaraix6La ruta que os proponemos, una vez situados en el punto de partida no tiene pérdida, pues se trata de un GR perfectamente señalizado. Empezamos a caminar y a los pocos metros tomamos el camino empedrado junto al torrente. Famoso por las vueltas que da (ríete tú de Sa Calobra), cruza un impresionante cañón cárstico modelado por el agua, que se estrecha al llegar a la zona conocida como S’Estret. Los perros no tienen ningún peligro pues al estar entre paredes montañosas es difícil que se escapen y el torrente en esta época no tiene fuerza para arrastrarlos pero es muy divertido para los que disfruten dándose un baño.

biniaraix3pSeguiremos subiendo y disfrutando de las vistas sobre el valle de Sóller y el propio pueblo, así como de los bancales de olivos. Cuando lleguemos a una bifurcación, mantendremos el rumbo ascendente, hacia el Cúber. A la vuelta, nos desviaremos en este punto. Por la zona hay algunas casas y es posible que encontremos ovejas, así que no está de más ir atentos y ante la duda atar a los perros. Estamos ya en el tramo más duro de la excursión, hacia el coll de l’Ofre. Tras una subida pronunciada, la pendiente se relaja y el camino se vuelve pedregoso. Pronto llegaremos a una zona más llana con un mirador y una cruz: el Mirador d’en Quesada y Es Cornadors; un buen sitio para hacer un alto en el camino y tomar algún tentempié. A partir de aquí podemos continuar y subir al Ofre o llegar hasta el embalse del Cúber. O bajar, que fue lo que hicimos nosotros, por el mismo camino hasta la bifurcación que os habíamos comentado. Una vez ahí, bajamos hasta la cascada más grande que encontramos en toda la ruta, con sus pozas naturales, escondida en un oscuro encinar. Estamos en el Gorg d’en Cati. Para continuar deberemos cruzar el torrente saltando por encima de unas piedras y…¡sorpresa! Seguir subiendo un tramo antes de por fin, empezar a bajar. Esta parte de la ruta tiene un camino que sin ser malo, no es como el de subida: muchas piedras biniaraix2sueltas que requieren toda nuestra atención. Después la pendiente se suaviza hasta enganchar el camino principal, por el que empezamos, hasta el punto de partida. En total, unas 3 horas de pateada.

Dificultad: media. El camino de ida está perfectamente empedrado y no tiene dificultad técnica. Sin embargo, es todo de subida y salva un desnivel de unos 700 metros. Un tramo de la bajada está formado por piedras sueltas que requieren un poco más de atención. Aun así es apta para todos los públicos con un nivel medio de forma, incluso niños acostumbrados a caminar.

Distancia: unos 8 kilómetros.

Circular: Sí. El inicio y el final de la ruta se hacen por el camino principal pero hemos introducido una variante que hace que la mayor parte de la vuelta sea por otra ruta diferente.

Peligros perrunos: No hay coches cerca en ninguna parte del recorrido y cuando nosotros la hicimos, tampoco ovejas. Lana pudo ir suelta sin problemas pero ya sabemos cómo es la montaña mallorquina y aunque en esta ocasión no había ganado cerca, si encontramos sus “resto orgánicos” por lo que mejor estar muy atentos si nuestro perro es un poco escapista. Hay fuentes y el torrente suele llevar agua durante todo el año, por lo que el can puede beber durante la excursión.