¿Qué hacemos con el perro estas vacaciones?

viajarperro2El momento más esperado del año para muchos está a la vuelta de la esquina; las vacaciones ya están aquí y  para los que tenemos perro surge también un problemilla ¿qué hacemos con él? No es casualidad que ésta sea la época en que más abandonos se producen, aunque sé que a ninguno de vosotros se os pasaría por la cabeza abandonar a vuestro mejor amigo por una semana en Benidorm, hay gente (o gentuza) para todo. Tener un perro no implica renunciar a viajar, pero sí planificar los viajes con antelación y contando con nuestra mascota.

Lo primero que tenemos que decidir es si el perro va a venir con nosotros o no. Hay que tener en cuenta dos factores principales: a dónde vamos y cómo es el animal. No es lo mismo ir a Punta Cana o a ver museos que a una casa rural en plena naturaleza; como tampoco una mascota tranquila y educada que un perro al que no se ha enseñado a comportarse.

En España, existen bastantes establecimientos hoteleros en los que nuestra mascota  es bienvenida, y aquí tenéis toda la información.  También encontraréis la normativa de las principales compañías para viajar en avión  y en barco y si vuestro medio de transporte es el tren, en la web de Renfe están los requisitos para viajar con perro.

Por desgracia, adaptar al chucho, por bueno que sea, al viaje que queremos hacer es complicado. Nuestro país no es muy -o nada- tolerante con los animales y lo que sobran son prohibiciones. Este magnífico artículo de la revista Traveler que no me canso de compartir explica muy bien lo que supone viajar con un perro.  Pero no os desaniméis, el truco está en hacerlo a la inversa: buscar un destino en el que el animal disfrute y nosotros no seamos mirados como delincuentes por llevar una mascota.  Ya existen algunas playas en las que están permitidos, y en mi opinión (totalmente cuestionable y subjetiva)  el campo o la montaña son muy buenas opciones.

Pero si nunca habéis viajado con perro, leer tantas normas  y restricciones os puede asustar un poco y tal vez os sea de utilidad una visión personal, así que en los próximos post os contaré mi experiencia con Lana y Chloe en el tren, en el avión, y en una casa rural.

Y si no viajamos con el perro…

Sin embargo, a veces no podemos llevarnos al perro con nosotros durante las vacaciones. Si no tenemos nadie a quien dejárselo ¡que no cunda el pánico! Existen varias opciones. La primera de ellas son las guarderías o residencias caninas en las que los animales tienen un espacio individual de descanso y unas horas de paseo o esparcimiento con otros congéneres. Las mejores suelen tener mucha demanda y hay que reservarlas con antelación. Aquí tenemos un directorio con algunas de ellas, pero nos encantaría conocer vuestra opinión.

Además, de un tiempo a esta parte, se han popularizado webs que ponen en contacto a canguros particulares que cuidan al perro en su propia casa o que incluso se desplazan para atenderlo a domicilio. Se presentan como la alternativa a las residencias y los portales más conocidos son Gudog y Bibulu. Pronto os contaré también mi experiencia cuando por viajes o trabajo no puedo atender a Lana y no tengo a quien dejársela. Y vosotros ¿cómo os organizáis?