La realidad de la isla

quienesEn Mallorca, están censados más de 200.000 canes, de los cuales unos 75.000 viven en la capital, lo que supone que uno de cada cuatro hogares palmesanos tiene al menos, un miembro perruno. Con estos datos sobre la mesa, cuesta creer que la integración de las mascotas en la sociedad esté costando tanto, pero en estos momentos la triste realidad es que los propietarios de un animal están totalmente condicionados por su presencia. O se adaptan a los pocos planes en que su mejor amigo tiene cabida o lo dejan en casa, así de simple.

Sin embargo, gracias a la incansable presión de las asociaciones animalistas y las colonias de extranjeros residentes en la isla, la cosa está empezando a cambiar. Muy poquito a poco, sí, pero ya hay muchos establecimientos comerciales, algún restaurante, parques urbanos, playas e incluso una línea de autobús “pet friendly”. Además, están proyectados nuevos espacios en la mayoría de los ayuntamientos que se irán materializando en los próximos años y se trabaja incansablemente en campañas de sensibilización de la ciudadanía sobre tenencia responsable de animales. Porque hay que ser realistas, para que la integración de los perros sea posible debemos conseguir un cambio de mentalidad en las personas reticentes y esto es muy difícil mientras las aceras estén llenas de cacas y los animales no estén educados para convivir sin causar problemas. Antes de exigir tolerancia tenemos que garantizar respeto por los demás teniendo control sobre nuestra mascota. Es nuestro deber como propietarios y ciudadanos ser responsables del comportamiento del perro, evitar que moleste, educarlo y mantenerlo limpio. Sólo así conseguiremos que nuestro mejor amigo sea bienvenido cada día en más sitios.

La lacra de los abandonos

Conocer nuestras obligaciones y todo lo que implica ser dueño de un perro evitaría también unos datos de abandono que en España alcanzan proporciones escalofriantes. Unos 110.000 canes han sido recogidos por protectoras en 2012, de los cuales se estima que más de 15.000 son abandonados cada año en Mallorca. Por ello, estas asociaciones además de rescatar animales realizan campañas de sensibilización para impedir que éstos sean comprados por impulso o regalados por navidad y para concienciar sobre la importancia de la esterilización para evitar camadas indeseadas. Y por supuesto, tratan de fomentar la adopción sobre la compra y de darles un hogar a cada uno de los peludos que salvan de la muerte en sus instalaciones gracias al trabajo y colaboración de los voluntarios y simpatizantes.