Ruta Port d’ Andratx- Cala Egos- Port d’ Andratx

calaegosCuesta creer que justo al lado del turístico puerto de Andratx existan lugares tan solitarios  como cala Egos, de aguas cristalinas y rodeada de naturaleza virgen. Y si además os decimos que el camino es ancho y fácil y que no hay ningún peligro para los perros ¡ya tenemos montada una excursión! El itinerario típico llega hasta Sant Elm pero si no queréis llevar dos coches ni hacer muchos kilómetros os proponemos una ruta circular Port d’ Andratx- cala Egos-Port d’ Andratx.

Cómo llegar

La ruta sale del Port d’ Andratx; una vez allí debemos coger dirección Club de Vela y justo antes de llegar subir hacia la derecha por la carretera Aldea Blanca. La segunda calle a la izquierda es el  carrer Cala Egos, el punto de partida.

Ruta

Aunque la mayor parte del camino se hace por una pista ancha y técnicamente no presenta dificultades, comienza con una fuerte subida que salva un desnivel de unos 200  metros en un par de kilómetros y sin sombra. Al llegar arriba encontraremos cuatro pinos en el medio con una flecha dibujada. A mano izquierda, podemos empezar a bajar y dirigirnos directamente a la playa o bien, para estirar un poco más las patitas, coger el camino que sube a la derecha.

Si continuamos notaremos que el sendero se estrecha y que comienza a atravesar un pinar. Seguiremos  sin desviarnos hasta que veamos a mano izquierda una fita (un montón de piedras que señalan el camino correcto) y giraremos por ahí. Como referencia, a la altura del hito pero a lo lejos en la montaña veremos una torre eléctrica.

Pronto notaremos que el camino empieza a bajar, serpenteante, hasta morir en la cala tras un par de kilómetros. Situada a los pies de un barranco y en la desembocadura de un torrente, cala Egos es el sitio perfecto para darnos un chapuzón con los perros. En teoría el ayuntamiento de Andratx permite que éstos  accedan a las playas entre el 1 de noviembre  y el 31 de marzo pero al estar alejada del núcleo urbano y no tener vigilancia puede ser una opción fuera de esas fechas (siempre bajo vuestra responsabilidad y sabiendo que os arriesgáis a una multa!)

Cuando ya nos hayamos aburrido del mar y la arena –bueno, y los cantos rodados, más bien- emprenderemos el camino de vuelta. En vez de volver por donde vinimos, subiremos un poco más hacia la derecha, por un “camino” poco marcado y muy pendiente.  Es un tramo corto y en cuanto lo superemos podremos ver cómo está marcado el sendero que discurre pegado a la costa. En cuanto haya una bifurcación tomaremos la vía de la derecha y ascenderemos hasta llegar al punto donde decidimos caminar un poquito más en vez de bajar directos a la playa. A partir de aquí, retomaremos la pista ancha del principio, pero esta vez, de bajada.

Dificultad: baja

Distancia: unos 10 kilómetros.

Circular: sí.

Peligros perrunos: ninguno. No hay ganado suelto ni coches cerca.