Siguiendo los pasos del tren: la Vía Verda entre Manacor y Artá

viaverde2A veces (sólo a veces) a los humanos se nos ocurren buenas ideas, y la creación de las llamadas Vías Verdes es una de ellas. Partiendo de los antiguos trazados ferroviarios, hoy en desuso, se habilitan rutas integradas en el paisaje especialmente adaptadas a ciclistas y senderistas de todas las edades. En la Península existen unos 2.000 kilómetros rehabilitados en el marco de este programa, y desde hace unos meses, también tenemos nuestra propia Vía Verda en Mallorca. El itinerario, que une los 29 km que separan Manacor y Artá, es perfecto para pasear con el perro tranquilamente y sin peligro y además, para hacerlo con toda la familia.

El objetivo de esta iniciativa, es promover el deporte y el contacto con la naturaleza mientras se le da una segunda vida a las infraestructuras abandonadas y se recupera el paisaje. En este caso, el tren dejó de circular en 1977 y no fue hasta el pasado año que se recicló el trazado en una nueva vía, pero esta vez, para “vehículos” no motorizados. El hecho de que antes fuera una línea férrea hace que todo el camino sea llano y bastante ancho (unos 4 metros, aproximadamente), lo que lo hace ideal sea cual sea nuestro estado de forma o para aprovechar e ir con los abuelosviaverde, los niños y sus bicis o para correr. Además, la vía está perfectamente señalizada, cuenta con merenderos a lo largo del recorrido y en las estaciones de Sant Llorenç, Son Servera y Artà se han habilitado centros de visitantes con recursos didácticos para culturizarnos un poquillo.

Y estaréis pensando…¿casi 30 kilómetros de ida…y otros tantos de vuelta? ¡Por supuesto no la hemos recorrido entera! Es muy cómoda para andar pero no somos superhéroes, así que paseamos un par de horas para conocer el sitio y verificar si es adecuado o no para ir con perro y vuelta al punto de partida, que además (como podéis ver en las fotos) el día estaba muy feo.

Perros sí, pero controlados

Pero a lo que vamos, ¿entonces, es o no es apta para perros? La normativa de uso de la vía recoge explícitamente la prohibición de que vayan sueltos. Pero para ser sinceros y ya que estamos en petit comité, a Lana la llevamos parte del trayecto sin correa (y los demás perros que vimos, también). No sé si lo vigilan o no, pero mi recomendación, después de un par de sustos es que vayan controlados. O sea, que si son muy, muy obedientes y bajo vuestra responsabilidad los queréis soltar…pero si no, una correa extensible irá mejor. Nosotros cometimos el error de no llevarla y hay algún tramo que la vía cruza pequeñas carreteras por las que pasan coches (con eso no tuvimos problema) pero también zonas en las que hay gallinas, ovejas y otros animales pegados al sendero…y ahí los que conocéis a Lanusky sabéis que se vuelve loca y puede acabar mal la cosa. Por lo demás, es un recorrido muy tranquilo y fácil por el precioso paisaje levantino de la isla así que os animamos a que llevéis a vuestros perros y nos contéis qué tal la experiencia.mapa

 Cómo llegar

Encontrar el punto de partida es muy sencillo, Desde el núcleo urbano de Manacor, seguiremos hasta el final el Passeig del Ferrocarril, al noreste de la ciudad. Pero si queremos evitar el tráfico del centro podemos bordear la localidad por la carretera hacia Artá, atravesando la zona de naves industriales hasta el hipódromo. Id muy atentos, porque justo donde se termina debemos tomar una pequeña calle (casi un camino), a la derecha, con una señal de prohibido pasar de 30 y otra que avisa de la presencia de animales de montura. Seguiremos de frente hasta llegar al supermercado Erosky Center, en cuyo aparcamiento podemos estacionar el coche. Enfrente está el comienzo de la vía.